sábado, 19 de octubre de 2013

PÁRRAFO DE ENTRADA

El celuloide agoniza. ¿Quién iba a pensarlo? Empresas como Fujifilm y Kodak (dos de los principales proveedores de películas) ya han anunciado que para finales del año 2013 su producción cesará. La industria del cine ha tomado otro rumbo. Unos buscan calidad como la Directora de Cinematografía del Ministerio de Cultura, Adelfa Martínez quien afirma que “es fundamental pensar el tema como una evolución a lo digital atendiendo siempre y cuando a los estándares internacionales, pero a la vez, respondiendo a las necesidades locales”; mientras que otros buscan cantidad, tal es el caso del presidente de la National Association of Theatre Owners, John Fithian quien afirmó que “es un asunto meramente económico”. ¿Qué pesa más?
La tecnología: Una revolución silenciosa que camina a pasos agigantados. Eso si, no se puede negar que con la implementación de lo digital no sólo habrá una mayor oferta de contenidos cinematográficos sino que el acceso a estos contenidos será más amplio. Unas por otras: Aunque hay una mayor rapidez al hacer las películas, la calidad cinematográfica ya no es la misma y las películas tendrán una durabilidad de aproximadamente 20 años, entonces, se podría decir que lo que hay detrás de la caída del celuloide es la muerte del cine como arte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario